Lectora perspicaz e inquieta de la generacion del 32, ha hecho del retrato psiquico y el quiebre erotico una herramienta de conocimiento. Sus cuentos son el destilado mas fino de una sensibilidad desconcertante que va siempre mas rapido de lo que el lector se imagina.
Lectora perspicaz e inquieta de la generación del 32, ha hecho del retrato psíquico y el quiebre erótico una herramienta de conocimiento. Sus cuentos son el destilado más fino de una sensibilidad desconcertante que va siempre más rápido de lo que el lector se imagina.