Esta obra de Alonso Núñez de Castro constituye una crónica detallada de los reyes de Castilla don Sancho el Deseado, don Alfonso VIII y don Enrique I, escrita con el propósito de ofrecer una visión más precisa, documentada y profunda de sus reinados. El autor parte de una crítica explícita a la historiografía anterior, a la que reprocha haber dispersado la figura de Alfonso VIII entre relatos generales, sin otorgarle la atención singular que merecen sus hechos y su legado.
El libro combina narración histórica, análisis político y reflexión moral. A lo largo de sus capítulos se describen con detalle los acontecimientos militares, las alianzas matrimoniales, los conflictos con Navarra, Aragón, León y los reinos musulmanes, así como la progresiva consolidación del poder castellano. Núñez de Castro presta especial atención a la infancia y formación de los príncipes, defendiendo la idea de que el destino del reino se manifiesta ya en los primeros actos de sus gobernantes.
Uno de los rasgos más destacados de la obra es su método historiográfico: el autor fundamenta sus afirmaciones en documentos originales, privilegios reales, inscripciones funerarias y testimonios archivísticos, corrigiendo errores cronológicos y genealógicos transmitidos por cronistas anteriores. Esta labor crítica alcanza su punto culminante en los apéndices, donde se defiende con argumentos sólidos la legitimidad de ciertos infantes y se desmontan interpretaciones erróneas aceptadas durante generaciones.
El estilo, aun nacido en el Siglo de Oro, ha sido modernizado en esta edición para facilitar su lectura, manteniendo la dignidad y el tono elevado del original. El resultado es una obra que no solo informa, sino que enseña a leer la historia con criterio, prudencia y respeto por la verdad documental.